3 riesgos de ser mal estudiante

mal estudiante

Sin duda, habrás escuchado historias de personas como Albert Einstein, de quien un profesor dijo que nunca llegaría a ningún sitio.

Seguro que te has cruzado con algún antiguo compañero tuyo que no daba pie con bola en clase, pero, aun así, con el paso de los años, se las ha apañado para ser una persona con éxito.

Porque, al fin y al cabo, ser buen o mal estudiante no determina el éxito personal de una persona adulta, ya que esto requiere de otras capacidades y habilidades.

Pero existen ciertos riesgos que hacen que estas los malos estudiantes no desarrollen todo su potencial.

Son estos:

  1. Que te infravalores

En realidad, la educación formal se basa en explotar cierto tipo de inteligencias como son la lógica y la lingüística, pero a menudo se olvidan del resto de inteligencias.

Si por algún motivo estas inteligencias no son las que tienes más desarrolladas pues se favorece el “fracaso” al no encajar con el sistema educativo.

El efecto es que no te valores como una persona en su conjunto porque desde el colegio te han limitado tus expectativas.

  1. Que te sientas encasillado

Te ponen la etiqueta, te marcan el futuro.

Cuando llegas a cierta edad te pasan un test de unas cuantas preguntas que va a determinar tus decisiones acerca de tu futuro.

¿De verdad crees que un test te va a predecir tu futuro?

Por no decir, que, en muchas ocasiones, las elecciones vienen marcadas de nuestros referentes, en este caso, los profesores.

Y si, un mentor como ellos, puede hacer que te encante una rama educativa, o que la termines odiando.

  1. Que ahoga tu creatividad

Si no eres muy “inteligente”, ¿qué puedes hacer?

Pues ganarte la vida, que para triunfar ya están los “listos”.

La frustración y el desinterés ya se han apropiado de ti, y nadie te proporciona las herramientas para salir de esa situación.

 

Aquellos malos estudiantes que consiguieron el éxito fue porque encontraron y siguieron su pasión haciendo caso omiso de los que no creyeron en ellos.

Sin embargo, esto no es lo común.

Lo común es que se pierda el foco, que no se encuentre aquello que te apasiona, porque ya se han encargado de poner tanta tierra encima, que está demasiado escondido.

Pero si eres o has sido “mal” estudiante, no lo des todo por perdido. Si otros lo han hecho, ¿tú por qué no?

Además, el éxito personal, es, como la palabra indica, personal, es decir, que tú lo defines y tú marcas qué es para ti.

Si de verdad te interesa lograr el éxito personal, comienza por desenterrar tu pasión, por sacarla a la superficie.

Si no sabes por dónde empezar, date un paseo por tu infancia, ¿qué hacías o qué querías hacer mientras hacías lo que tenías que hacer?

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