Características de la gestión de patrimonios

La gestión de patrimonios es un concepto amplio que engloba diferentes servicios financieros.

Para que la gestión sea adecuada, debe cumplir ciertas características que te cuento a continuación, pero siempre entendiendo la amplitud y globalidad de todos los elementos que afectan a las finanzas de un cliente.

¿Qué es la gestión de patrimonios?

La gestión de patrimonios engloba el conjunto de servicios financieros existentes y que se presta a clientes de banca personal y privada.

No hay definición exacta de la gestión de patrimonio personal.

La gestión de patrimonios consiste en analizar la situación financiera de un cliente y diseñar una estrategia financiera para lograr los objetivos tanto económicos como de vida marcados.

La gestión de patrimonios tiene en cuenta el horizonte temporal, la fiscalidad, los bienes y activos del cliente, así como el riesgo a asumir.

Se diferencia con respecto a la gestión de carteras, cuyo cometido es simplemente gestionar una cartera de un cliente, sin tener en cuenta el resto de elementos, y con el objetivo de obtener una rentabilidad media superior a la del mercado o un índice de referencia.

Características de la gestión de patrimonios

Existen cinco características principales que diferencian la gestión de patrimonios de otros servicios financieros.

Personalización

Si has ido al banco o se ha acercado a ti algún asesor financiero te habrán ofrecido oportunidades de inversión masivas, es decir, que se ofrecen a diestro y siniestro.

En cambio, para que la gestión de patrimonios sea correcta se requiere personalizar el servicio a la situación particular de cada cliente.

En esta relación hay dos elementos importantes – el gestor y el cliente.

A pesar de la cada vez mayor digitalización, la influencia del gestor es indispensable, ya que su conocimiento y profesionalidad es muy importante.

Por ello se requiere un gran conocimiento en finanzas, economía, fiscalidad y otros aspectos relacionados, además de formación humana para establecer una correcta relación con el cliente.

Muchos asesores financieros que solo se dedican a vender productos masivos tienen una formación limitada, por ello infórmate de que tu gestor tenga la formación requerida y siga formándose contínuamente.

El otro elemento es el cliente.

Cada persona tiene una situación económica y personal diferente, por ello el gestor debe adecuar la estrategia a cada cliente de manera personalizada.

El cliente es lo más importante, así como la relación a largo plazo que se establece, porque se comparte mucha información delicada y extremadamente personal.

En definitiva, la gestión de patrimonios se debe personalizar, no es un producto ni un servicio estandarizado.

Globalidad

La gestión de patrimonios es un servicio integral que abarca mucho más que la asesoría y la compra-venta de productos financieros.

Existe globalidad cuando se tiene en cuenta todo el patrimonio del cliente:

  • El dinero gestionado por una entidad financiera,
  • Que también tiene que tener en cuenta el capital invertido en el resto de entidades.
  • El patrimonio inmobiliario del cliente.
  • Activos empresariales, es decir, negocios y empresas que formen parte del capital del cliente.

Es decir, que todo tiene que ser conocido por el gestor para asegurar que cualquier estrategia cumpla los requisitos de riesgo, así como los objetivos financieros del cliente.

En definitiva, la globalidad abarca todo el patrimonio del cliente, que debe ser conocido por el gestor.

Diversificar riesgos

El concepto anterior está estrechamente relacionado con los riesgos que se asumen en la gestión de patrimonios.

Al tener conocimiento completo de los activos del cliente, así como del mercado, se pueden establecer estrategias que mantengan un riesgo bajo ante cualquier nivel de rentabilidad esperada del cliente.

En la teoría se asocia de manera inversa la rentabilidad y el riesgo, pero esta asociación es parcialmente verdadera, ya que ante un conocimiento global del mercado, se puede reducir el riesgo y aumentar la rentabilidad.

La inversión más seguura que existe es en deuda pública

Seguridad

Esta característica es esencial, pues el objetivo de cualquier cliente es al menos de mantener el capital a lo largo del tiempo.

Nadie quiere perder dinero, sino ganar, y eso se consigue con la seguridad.

En este punto, quiero destacar que la seguridad no implica asumir pocos riesgos, invertir en renta fija y, por ende, tener una rentabilidad baja.

Seguridad consiste en saber gestionar de manera adecuada todos los riesgos y reducirlos con estrategias adecuadas y el buen hacer del gestor.

Confidencialidad

Debe darse trato prioritario al cliente, y todos sus datos deben ser confidenciales.

Solo de este modo se puede garantizar un buen servicio, así como establecer una relación estrecha a largo plazo entre gestor y cliente.

Además, esa confidencialidad se extiende más allá del gestor, y también debe estar asegurada por la empresa.

Por tanto, se entiende que la gestión de patrimonios lleva asociada el trato confidencial de todos los datos que se comparten.

Eso sí, no se debe confundir confidencialidad con evasión y ocultar datos a las entidades que así lo requieran.

Fiscalidad

Cualquier decisión financiera o estrategia tiene un impacto fiscal en el cliente que hay que tener en cuenta.

Sea cual sea el resultado que se obtenga solo hay una cosa clara, que hacienda exige conocer las operaciones y, en su caso, llevarse su parte.

El cliente de la gestión de patrimonios debe entender cuál es el impacto fiscal de cada decisión que se pretenda tomar.

De este modo se optimiza la estrategia y se tienen en cuenta otros elementos que influyen en la rentabilidad neta obtenida.

Hay que conocer el concepto de sensibilidad fiscal, que no es más que la relación del cliente con el fisco, en muchas ocasiones emocional.

En conclusión

Gestionar patrimonios es un servicio global e integral que incluye todos los aspectos financieros, económicos y personales del cliente.

Para diferenciarlo de otros servicios financieros que existan en el mercado, hay que conocer tus características.

También exige un conocimiento amplio y global por parte del gestor, que debe ser mucho más que un asesor financiero.

Hola, soy Adri Nerja, Doctor en Economía, actualmente profesor e investigador de la Universidad Miguel Hernández. Apasionado de las finanzas personales y los negocios. Puedes seguirme en YouTube, LinkedIn, Instagram y Facebook.

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