18. Cómo salir de la zona de confort

La zona de confort…

Imagina que es un domingo lluvioso de otoño, estás en casa, en el calor de tu hogar, sofá, manta y película (libro, serie, podcast, siesta…).

Eso es la zona de confort.


Si quieres saber qué es la zona de confort, pues es ese entorno en el que te sientes seguro, resguardado, sin ningún peligro y donde controlas todo.

Un lugar donde te sientes muy a gusto y se puede extender de tu zona de confort personal a tu zona de confort laboral, por ejemplo.

Volviendo a la situación que describía anteriormente, la zona de confort parece cálida, pero ¿cuántos días seguidos te podrías tirar en el sofá viendo pelis?

Al final el cuerpo pide movimiento, que te expandas y cambies la postura, algo.

Aunque puedes también dar vueltas dentro de tu zona de confort y hacerte creer a ti mismo que estás avanzando cuando no es así.

Ahora que ya entiendes qué significa la zona de confort, vamos a adentrarnos más en su significado.

Para qué sirve la zona de confort

Como decía antes, es común que estemos todo el día ocupados, haciendo tareas y actividades que no nos hacen crecer, dando vueltas dentro de nuestra zona de confort.

Por ejemplo, acabas de trabajar y vas a casa a ver series, o te pones a ver la tele, vas a caminar por tu zona, estás en un empleo que no te gusta, pero ni te planteas moverte…

Al fin y al cabo, la zona de confort te mantiene seguro, ¿para qué arriesgar esa seguridad?

Las personas tenemos la necesidad básica de la seguridad, y cuando estamos dentro de la zona de confort se cubre esta necesidad.

Es una falsa seguridad, porque, aunque uno cree que lo tiene controlado, en realidad nunca tenemos nada bajo control.

La mayor seguridad que existe es saber que podemos solventar cualquier situación que se nos presente.

Todo esto, no es más que para evitar enfrentarnos a nuestros miedos más profundos que son difíciles de identificar, pero que están ahí.

Por eso se nos da bien deambular todo el día dentro de la zona de confort y parecer como que estamos ocupados, lo que nos hace sentir bien.

Cuando en realidad estamos huyendo todo el rato del fracaso y otras creencias que se han ido generando con el paso del tiempo.

Todo lo bueno está un paso más allá de la zona de confort, así que, ¿cuándo vas a dar el paso?

Cómo saber si estás en la zona de confort

Todos somos tan parecidos que seguro que te identificas en cualquiera de estas situaciones:

Has perdido el entusiasmo

El tiempo libre que tienes te dedicas a ver la televisión, sin ver la televisión porque estás con el móvil.

Saltas de una aplicación a otra, de un vídeo a otro, de una serie a otra.

Todo te aburre, has perdido el entusiasmo y ya nada parece que te sirve.

Te sientas frente al ordenador y lo único que te apetece hacer es enchufar algún juego, darle a refrescar al correo, o ver una y otra vez si actualizan el periódico.

Pero nada de esto suma ni te entusiasma, has perdido fuelle.

Procrastinas

Hoy no, mañana.

Lo dejas todo para otro día, porque qué más da, quizás lo que tengas que hacer se haga solo.

Cuando estás con energía y enchufado, haces las cosas ya, las empiezas y las terminas, punto.

Si te ves deambulando y dejando las cosas de un día para otro, alerta, quizás es que te estás acomodando demasiado.

Esos objetivos que quieres conseguir, ni te estás acercando porque no haces nada para ello, el momento correcto es hoy, no mañana.

Te faltan motivaciones

Quizás te vaya todo bien, ha llegado un punto en tu vida en el que todo parece ir como la seda, pero sientes que te has acomodado.

Te faltan nuevas motivaciones, nuevos retos que perseguir, sentir que estás en movimiento.

Quieres estar mejor y eso es lo que debes hacer, buscar siempre ir más allá.

Te ha picado el conformismo

El conformismo puede venir de muchos lados, normalmente son de creencias que has ido cosechando a lo largo del tiempo.

Mira a tu alrededor, si alguien ha hecho lo que tú deseas, tú también puedes, a pesar de que creas que no está a tu alcance.

En el fondo de tu corazón, sabes que puedes dar más de ti, que aún te queda potencial para desarrollar.

No te conformes, ser ambicioso es una cualidad a valorar de los demás, porque con esa actitud se mejora y sigue creciendo y se aporta más a los que te rodean.

Huyes

Aún no has acabado las vacaciones y ya estás pensando en las siguientes.

¿No crees que este comportamiento es un indicador de que algo no funciona?

A lo mejor es que te gusta mucho viajar, pero suele ocurrir que este tipo de comportamiento huidizo se vea frecuentemente.

Solo tú sabes qué se te pasa por tu cabeza.

7 beneficios de salir de la zona de confort

Dentro de la zona de confort se está calentito, cómodo, seguro… pero fuera está el paraíso, aunque algún día llueva.

1 Fuera de tu zona de confort está lo que deseas

Aunque en tu zona de confort te encuentres cómodo, fuera de ella están tus objetivos y tus metas, la vida ideal que quieres vivir.

Puede que te hayas vendido, y muy bien, que tu vida debe ser como es hoy en día, pero es tan solo tu idea.

A las personas nos gusta crecer, avanzar, nos hace sentir bien y llenos de vitalidad, por tanto, no te creas lo que te dices.

Son todo excusas para mantenerte anclado a una situación que no es la que quieres.

Seguro que conoces a alguien que no disfruta en su empleo, pero se mantiene ahí por miedo, cuando quizás, en otro lugar, podría encontrar mayor realización.

También ocurre con las parejas, los círculos de amistades, el gimnasio, el supermercado donde vas… Hay algo que no te gusta, pero no cambias nada.

2 Tanto si crees que puedes como que no puedes estás en lo cierto

Esta frase de Henry Ford indica que todo está en tu mentalidad.

Lo que te mantiene dentro de tu zona de confort y te aleja de tus sueños es tu mente, tu programación mental.

Miedos, inseguridades, refuerzos negativos…

El mismo esfuerzo te va a requerir pensar que puedes, que pensar que no puedes. Elige sabiamente.

Al salir de tu zona de confort tu mentalidad cambia y te vuelves menos resistente al cambio y a atraer nuevas cosas positivas a tu vida.

3 Aumenta tu fortaleza emocional

Esto es como ir al gimnasio, al final tus músculos crecen, tu resistencia aumenta y cada vez puedes pedir más a tu cuerpo.

Cuando te enfrentas a salir una y otra vez de tu zona de confort, tu fortaleza emocional se ve reforzada.

Entras en una rutina y una dinámica donde vas rompiendo continuamente tus miedos, cada vez con más seguridad y confianza.

Cuando haces algo nuevo que temías y ves que no es para tanto, que no pasa nada, pues nada te frena.

4 Despierta tu creatividad

Los seres humanos somos creativos por naturaleza, por eso tenemos todo lo que nos rodea, por eso me estás leyendo ahora mismo.

El problema es que nuestra creatividad está más que dormida.

Habla con un niño pequeño y verás lo capaz que es de imaginar nuevos escenarios que quizás no existan.

La Ley de la Creación dice que todo se crea dos veces, primero en la mente y luego se materializa.

Todo lo que ves, antes lo imaginó una persona.

Salir de tu zona de confort e ir detrás de tus anhelos requiere, en ocasiones, de creatividad, y cuanto más lo practiques, más sencillo se vuelve para ti.

5 Crecimiento

Al pasar la adolescencia ya no se sigue creciendo a lo alto.

Pero eso no impide que puedas seguir creciendo interiormente, que es a lo que me refiero.

Crecer nos hace sentir bien, tu objetivo es ser una mejor versión de ti mismo cada día que pasa.

6 Círculos nuevos

Cuando sales de la zona de confort, inevitablemente vas a conocer a gente nueva que te va a aportar y a ayudar a seguir creciendo.

Somos la media de las cinco personas con las que más tiempo pasamos, así que, al salir de tu zona de confort, muchas de esas cinco personas se habrán quedado dentro, por decisión propia claro.

Vas a conectar con nuevas personas que estén alineadas con tu visión de la vida.

Estas personas en vez de amarrarte y anclarte a tu zona de confort te ayudarán a seguir creciendo, te empujarán a que consigas tus metas.

Esto es algo que se repite una y otra vez, porque no todos vamos en la misma dirección durante toda nuestra vida.

7 Eres más productivo

Sientes que estás consiguiendo nuevas cosas, aumentas tu entusiasmo, tu creatividad, tus ganas por descubrir.

Esto hace que tu productividad aumente, que el tiempo que pasabas con el móvil en la mano lo uses para aprender, de la forma que sea.

La desgana pasa a otro plano y ahora disfrutas de lo que haces, de descubrir cosas nuevas que te empujan a querer conocer más y más.

Remarcar lo importante que es la actitud y el creer en uno mismo. Esto da alas.

Cómo salir de la zona de confort

Ahora sí que sí vamos al meollo de la cuestión.

Visualízate saliendo de la zona de confort, siéntelo.

Encuentra la motivación que te va a empujar a salir de tu zona de confort.

Aquí te dejo algunos consejos para que lo hagas.

Enfréntate al miedo

Si sientes que algo te da miedo, es la señal idónea que estabas buscando para saber que lo tienes que hacer.

Cuando hacemos cosas nuevas y desconocidas siempre tenemos ese gusanillo en el estómago cuya primera reacción es dar marcha atrás.

En cambio, lo que debes hacer es lo contrario, avanzar con más fuerza si cabe.

El miedo solo está en tu mente, no es real, así que entiende este hecho y enfréntalo, cuanto más lo hagas, más se empequeñece.

¿Fracaso?

El fracaso, que algo no nos salga bien, es la primera causa de que no hagamos nada.

El fracaso no existe como tal, nadie fracasa, puede que algo no te salga bien y es porque no sabías cómo hacerlo previamente.

Cada fracaso que tienes, es una piedra en tu camino hacia conseguir tus objetivos.

Celebra cada fracaso porque de ahí podrás extraer lecciones maravillosas que te van a llevar a un nuevo nivel.

Piénsalo así, si algo no te hubiese salido mal, no habrías aprendido cuál era el siguiente paso o el paso correcto.

Cambia tus hábitos

Todo lo que tienes hoy en día es fruto de las decisiones que has tomado en el pasado.

Si sigues haciendo lo mismo, los resultados serán los mismos.

Por lo tanto, cambia tus hábitos. No tiene por qué ser todo de golpe, sino poco a poco.

Empieza por cosas insignificantes para que le vayas cogiendo el gustillo.

Cambia la ruta para ir a trabajar, introduce nuevos alimentos en tu dieta, haz otro tipo de deporte, levántate media hora antes… Imaginación.

Toma decisiones valientes y de manera decidida

Cuando hay que tomar una decisión y te tambaleas, mala señal.

Para tomar mejores decisiones tienes que tener claro antes qué quieres en tu vida, para así cada nueva decisión que esté alineada con tu ser.

El autoconocimiento te ayudará a tomar la decisión correcta, porque no violarás tus valores y tendrás cubiertas tus necesidades.

Cambia las cosas de sitio en casa

Vacía los armarios de la cocina y cámbialos de sitio, mueve los muebles del salón, haz una limpieza de trastos y deja todo con una visión más clara, cambia tu fondo de armario, pero no acumules…

Las posibilidades son infinitas.

Hasta estos pequeños cambios nos cuestan porque somos personas de hábitos consolidados, pero haz la prueba y verás que bien te va a sentar.

Es un aire fresco.

Elimina los vicios emocionales

Cualquier vicio, bien sea tabaco, alcohol o comida, lo que hace es modificar tus emociones.

Pero no es la mejor forma de hacerlo porque te mantiene en el mismo lugar, en vez de ayudarte a mejorar.

Identifica cuáles son tus vicios emocionales, es decir, aquello a lo que recurres para cambiar tu estado emocional.

Elimínalo por completo y hazlo conscientemente para desde ahí, modificar tu conducta y tu actitud.

Lee

No hay una actividad más intrigante que la lectura.

Leer te va a llevar a nuevos mundos y aprendizajes, a que tu mente se expanda, y a introducir nuevos conceptos e ideas.

Dicen que leer relaja, a mí me provoca lo contrario porque mi mente se agita con nuevas ideas continuamente.

Para finalizar

A medida que vas rompiendo las barreras y vas saliendo de tu zona de confort, vas creando nuevas zonas.

Eso está bien porque te permite descansar, habituarte y emprender de nuevo el camino.

Este es un camino sin fin, no hay tope, solo tú pones los límites.

Todo forma parte de un proceso, por ello abraza el cambio y date tiempo a acostumbrarte a lo nuevo, disfrútalo.

Espero que te haya gustado este post. Si es así compártelo.

También déjame en los comentarios ¿qué es lo siguiente que vas a hacer para salir de tu zona de confort?

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