31. 12 creencias limitantes sobre el dinero

Lo que piensas es más importante que lo que eres, por eso debes poner atención a las creencias limitantes sobre el dinero.

Tus creencias lideran tu vida, y eres tú el único responsable de decidir cuáles quieres mantener.

Aunque a veces este proceso es inconsciente y para poder modificarlo tienes que ahondar en tu proceso de pensamiento.

Tu situación económica actual está totalmente influenciada por tus creencias sobre el dinero.

Ante esta situación, puedes decidir seguir igual, no planteándote otras perspectivas en tu vida.

Si no cambias lo que piensas, tampoco esperes que mejore tu situación financiera.

Si realmente quieres conseguir más dinero, una situación financiera más estable y segura que te permita realizarte personal y profesionalmente, debes ir a la raíz.

 

Esta raíz está en tus creencias, desde las que podrás construir nuevas que se ajusten más a tu estilo de vida deseado.

Y para que comiences a tomar consciencia, te dejo 12 creencias limitantes sobre el dinero.

Son 12 ejemplos de creencias que más se repiten.

Podrás identificar cuáles mantienes y de qué modo te frenan y bloquean a la hora de conseguir nuevas metas y objetivos en tu vida, ver cuál es tu sistema de creencias.

Al fin y al cabo, el dinero es una palanca poderosa para conseguir tus objetivos de vida.

1. Ser una hormiguica

¿Te suena esto de algo?

“Durico ahorrao, durico ganao”

Es un refrán que he escuchado desde siempre que implica que cada céntimo que se ahorre es un céntimo que no se pierde.

En cierto sentido, tiene razón, pero esconde detrás un comportamiento nada inteligente desde el punto de vista financiero.

Para empezar, ahorrar por ahorrar sin ningún objetivo en mente no tiene sentido.

Siempre hay que ahorrar pensando en qué se va a hacer con ese dinero, sobre todo, para invertir y seguir construyendo una economía mejor.

Por otro lado, al ser una hormiguica implica que se ponga el foco en la escasez, en vez de la abundancia.

Donde pongas la atención, se expande.

Así que si nada más te fijas en lo poco que puedes ahorrar en vez de cuánto puedes generar, ya sabes lo que ocurre.

Refuerzas tu visión de escasez.

Por lo tanto, que entiendas que ahorrar es perfecto y necesario.

Pero siempre que tengas un objetivo claro y le vayas a dar un uso a ese ahorro.

2. Las finanzas personales son complicadas

Cualquier excusa es buena para no ocuparse de lo que uno se tiene que ocupar.

Seguro que eres responsable de tus finanzas y de alguna persona más, como tus hijos, tus padres, tu pareja…

Estamos relacionados con otros, así que nuestro desempeño influye en los demás.

Lo que tu hagas o digas va a influir en el comportamiento de otros.

Las finanzas personales no son complicadas para nada.

Son solo sumas y restas y poca cosa más.

Lo que sí que entiendo que sea más complicado es el componente personal y emocional que conllevan.

Ya que si quieres mejorar, sea cualquier área de tu vida, necesitas salir de tu zona de confort.

Pero como ves, aquí no se habla de finanzas, sino de resistencias.

En este caso en concreto de creencias limitantes sobre el dinero.

Deja de decirte que las finanzas personales son difíciles porque no lo son.

No te lo compro y tú tampoco te lo deberías de comprar.

3. Una casa es una inversión

Esta es una de las creencias más extendidas que veo, además de que es intergeneracional.

Yo no tengo casa o vivienda en propiedad, pero cualquier persona con la que hablo me saca el tema.

Al parecer ya tengo la edad suficiente para poseer una propiedad, ya que eso es un objetivo en la vida.

Tener una casa es un fin dentro de la mente de muchas personas, de la mía, no.

Esto es así, porque desde el punto de vista de las finanzas personales, una casa es un activo, pero depende para quién.

Es decir, tu casa, tu vivienda donde vives, es un activo para el banco, en el caso de que tengas hipoteca.

Una vivienda tuya que tengas alquilada a otras personas, también es un activo, pero para ti.

Un activo es algo que te deja dinero en tus bolsillos mes a mes.

¿Tu casa, donde vives, lo hace?

Incluso aunque la vivienda esté libre de deudas, sigue costándote dinero.

¿O acaso no tienes que pagar los seguros y los impuestos anuales?

Una vivienda, es un pasivo, puesto que tenga o no carga hipotecaria, te saca dinero de tu bolsillo.

Así que no pienses que es una buena inversión, porque no lo es, sino que es un gasto.

Es cierto que todos queremos un techo dónde vivir, pero a veces la compra no va a ser la mejor opción para tu caso particular.

Recuerda que no es una inversión, sino un gran gasto.

No quiero desalentarte a la hora de comprar algo, sino que entiendas y aprendas qué es cada cosa.

Que desde el conocimiento tomes las mejores decisiones para garantizar tu estabilidad económica a corto y largo plazo.

4. La paciencia es una virtud

Esta es una creencia muy verdadera, ser paciente trae sus beneficios.

El problema es cuando esa paciencia se convierte en desidia y en inacción.

Solo vas a conseguir cosas, solo vas a mejorar si haces algo.

No confundas paciencia con esperar a que te toque la lotería o a que vengan a tocar otra puerta.

Paciencia es no desesperar mientras luchas incansablemente por tus sueños.

Y lo haces con inteligencia.

Todo es cuestión de actitud.

¿Cómo te enfrentas a la vida?

5. El dinero no da la felicidad

No tenerlo tampoco.

¿O es que las personas pobres son felices porque sí?

¿Acaso los que tienen dinero están todo el día amargados?

¿Es que las personas más pobres no tienen ni un problema?

No tiene sentido esta creencia, es más un consuelo que otra cosa.

Si no tienes dinero te tendrás que levantar día sí y día también a trabajar para poder pagar tus cuentas a fin de mes.

Porque si no lo haces una avalancha de problemas llegan a tu vida.

Sin embargo, con una situación económica mejor podrás tomar otro tipo de decisiones que aquellas marcadas por una necesidad inmediata.

El dinero puede que no te dé felicidad, pero te aporta tranquilidad, seguridad y te permite centrarte en el crecimiento y en tu desarrollo personal.

6. Ahorrar para cuando vengan vacas flacas

Tener un colchón de seguridad es muy importante porque te permite tener fondo de maniobra.

Hace que cuando tengas un imprevisto, no se transforme en un problema.

Te da una tranquilidad inmensa.

Pero si quieres dar un paso más en tu economía, ahorrar solo es el principio.

Deja de buscar el confort, porque nunca suele ser muy confortable.

El secreto está en generar más y más ingresos, porque son ilimitados.

Es decir, solo puedes recortar tus gastos hasta un límite.

En cambio, el límite de tus ingresos lo decides tú.

Ahorra para tener un colchón seguro, pero una vez que lo tengas, comienza a desarrollar otras estrategias más importantes.

7. Todo el mundo no puede ser rico

¿Por qué no?

También hay que entender aquí que el ser rico no depende de la cantidad de dinero que se tenga, ni de los bienes o caprichos que uno se compre.

La definición de riqueza depende del tiempo, que es lo único que va y nunca vuelve.

Y para cada persona, esta definición es personal e intransferible, es diferente.

La vida es abundante en todos los sentidos.

El amor no se acaba, ni el cariño, ni la ilusión, ni el entusiasmo, ni la pasión, …

La principal barrera entre donde estás y dónde quieres estar, eres tú.

Y la buena noticia es que puedes decidir quitarte de en medio.

Comienza por definir cómo defines tu riqueza y sabrás cómo conseguirla.

8. Todas las deudas son malas

Es curioso ver cómo la gente, aunque demonice las deudas sigue adquiriendo más y más.

Seguro que te has encontrado en alguna conversación en la que se quejan de que tienen que pagar préstamos, pero al año siguiente piden uno nuevo para irse de viaje.

Las deudas son malas para tu economía personal si las destinas a pagar caprichos y objetos.

Es decir, el uso de la deuda para consumir no es recomendable.

Lo que haces es comprar bienes y servicios que están fuera de tus posibilidades.

Para saber si la deuda es buena o mala hazte esta pregunta:

¿Quién paga la deuda?

Si la pagas tú, lo más seguro que sea mala.

La deuda buena son la que pagan otros, como tus clientes si tienes un negocio o los inquilinos de un bien inmueble que tienes alquilado.

9. Los ricos son codiciosos

Hay una creencia y una gran cantidad de adjetivos descalificativos para los ricos que no ayudan nada en tus creencias limitantes sobre el dinero.

¿Cuántas personas conoces que no sean ricas y son “malas personas”?

Seguro que tienes un amigo “pobre” y agarrado, codicioso, que no comparte ni las pipas.

Las personas somos como somos con y sin dinero.

No hay adjetivos que sean de los pobres ni de los ricos exclusivamente.

Al fin y al cabo, todos somos personas.

Hay de todo en la viña del señor, así que no por tener más dinero te va a cambiar el carácter.

Lo que sí que ocurre, es que la riqueza potencia la personalidad de las personas.

Es decir, si eres buena persona y solidario, podrás aumentar tu solidaridad y compartir mucho más con otros.

Al revés, también pasa.

Pero no te conviertes en nada, simplemente ya eres así.

10. Solo necesito lo justo para estar cómodo

Si buscas lo justo para estar cómodo, siempre irás justo.

Todo aquel que busca comodidad siempre está buscándola, parece que nunca llegue.

Ya que vas a hacer algo, hazlo bien.

Cualquier cosa que hacemos requiere un esfuerzo.

El esfuerzo va a ser el mismo busques mucho o poco, así que pon tu objetivo un poco más alto de lo normal.

Por no decir mucho.

La comodidad te da una falsa sensación de seguridad, pero te aleja de aquello que anhelas de verdad.

Deja de buscar comodidad y comienza a desarrollar riqueza real.

Es hora de que apuestes por tus finanzas personales, de que apuestes por ti.

11. El dinero solo da problemas

Esta creencia es parcialmente verdad.

Los problemas existen siempre, para cualquier persona.

Pero permíteme decirte que los problemas no existen para nadie.

Seguro que has estado hablando con algún amigo que te estaba contando un problema y tú lo veías como una gilipollez.

Pues siento decirte que con tus problemas ocurre lo mismo, para otros son una gilipollez.

De todos modos, ¿quién no tiene algún problema en su vida?

Tengas más o menos dinero vas a tener problemas.

Yo elijo tener los problemas que da el tener mucho dinero.

No tener dinero trae aparejados otros problemas.

¿Tú qué tipo de problemas elijes?

12. Se necesita dinero para hacer dinero

Esta es una de las creencias limitantes sobre el dinero más extendida y más falsa que ninguna otra.

No se necesita dinero para hacer dinero.

Se necesita ingenio.

La mayoría de las grandes fortunas que existen partieron de cero.

Es decir, sin nada, con poca cosa más que trabajo duro y enfoque.

Las barreras reales están en las creencias.

Siempre nos fijamos en lo que nos falta, sobre todo si son recursos como el dinero, el tiempo, los contactos, etc.

Cuando en realidad deberíamos poner el foco en el ingenio.

El ingenio está dentro de nosotros y es un recurso ilimitado, no se agota.

Ten presente que cualquier falta de recursos, como la falta de dinero, se puede subsanar con un extra de ingenio.

En conclusión

Las creencias limitantes sobre el dinero no solo afectan a tu bolsillo, sino que también a tu estilo de vida.

Puede que sean creencias familiares que hayas heredado, no obstante, tus creencias marcan tus acciones, por eso es tan importante determinar qué te está frenando.

Todos tenemos una carga, pero también una oportunidad para crecer.

Estos son los puntos clave del post:

  • Las creencias limitantes sobre el dinero afectan a tu nivel de vida.
  • Lo que crees solo lo crees tú, no tiene por qué ser verdad para los demás.
  • El dinero es una herramienta que puedes usar para conseguir tus objetivos, no es un fin o una meta.
  • Donde pones el foco, se va tu energía.

Ahora deja en los comentarios, ¿tienes otras creencias limitantes sobre el dinero? ¿cuáles son?

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