37. 7 elementos que muestran la importancia de la actitud

¿Sabrías destacar cuál es la importancia de la actitud en tu vida?

Esos días que te levantas con desánimo, seguro que no consigues muchas cosas positivas.

Además, cualquier persona con quién te cruzas te supone un incordio.

Parece que no quieres ver a nadie ni hacer absolutamente nada.

En cambio, cuando tienes euforia sientes que puedes con todo, nada te frena.

Es un proceso, en cierto modo, inconsciente, pero que puedes modificar, puedes decidir qué actitud tener, a cuál enfrentarte.

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Si realmente quieres alcanzar nuevas cotas en tu vida y liderar tus finanzas, debes aprender a modificar tu actitud a tu antojo.

Es más, tienes que lograr la actitud adecuada que te permita salir de tu zona de confort e ir más allá.

Puedes evitar enfrentarte a tus problemas o áreas de mejora, pero eso no arregla nada.

O puedes atormentar a tus amigos y allegados dándoles la vara con lo que te ocurre, y se acabarán aburriendo de ti.

Yo te propongo que tomes responsabilidad del cambio y, en este caso, de mantener la actitud adecuada que te lleve al éxito.

En este post te voy a contar más sobre la importancia de la actitud, qué es y cómo afecta a tu vida.

Qué es la actitud

La definición de actitud según la Rae es: «Disposición de ánimo manifestada de algún modo.»

La actitud es un estado mental que guía tu vida.

La eliges tú de manera consciente o inconsciente.

Digo que guía tu vida, porque dependiendo de cuál sea tu actitud o estado mental así serán tus acciones.

Y como hemos visto en posts anteriores, las acciones repetidas en el tiempo crean hábitos que son los responsables de lo que tienes o no en tu vida.

Tipos de actitud

Atendiendo al coaching estratégico, tenemos 3 tipos de actitud.

Cualquiera que decidas tener trae aparejados unas consecuencias.

Espero que una vez te lo cuente te quede más claro por dónde tirar.

Antes de comentarte nada, quiero aclarar que la actitud es un estado mental que puedes cambiar siempre que quieras, tú decides.

1. Actitud víctima

Una persona está en actitud víctima cuando se piensa que el mundo conspira contra ella.

Es más, parece que no puede hacer nada, simplemente aceptar el castigo que la vida le provee.

Se queja mucho y hace poco o más bien nada.

Ante cualquier acción, saca una excusa, tiene historias para todo.

Los «es que» y los «porque» son repetitivos.

Hablar con este tipo de personas es desalentador porque se creen todas sus excusas y su ilusión es quejarse para encontrar consuelo.

Si te ves reflejado en esta situación, mírate como si fueses un tercero, ¿qué pensarías tú de ti mismo?

Estar en un estado de víctima no permite avanzar, ya que es una situación cómoda, aunque dolorosa, por eso la queja es continua.

El planteamiento aquí es, ¿quiero seguir así el resto de mi vida o voy a hacer algo para cambiarlo?

Ni la vida, ni tu jefe, ni el gobierno, ni la gente van en contra de nadie, solo lo que tú piensas de ellos.

2. Actitud de avestruz

Consiste en mirar para otro lado, entonces parece que el problema o la situación desaparece.

Lo mismo ocurre con los bebés, que se tapan los ojos y se piensan que no están, pero están.

Mirar para otro lado solo hace que el problema o la situación no esté delante tuya, pero no implica que no exista.

Lo que suele ocurrir es que damos de lado al problema hasta que nos topa de frente y no podemos hacer nada.

Esto ocurre a menudo cuando tenemos que tomar una decisión en un tiempo determinado.

Vamos postergando la decisión hasta que el tiempo toma la decisión por nosotros.

El problema aquí es que la decisión del tiempo no suele ser la más adecuada.

Entonces, ¿por qué dejar que otros tomen una decisión por ti pudiéndolo hacer tú mismo?

Si te ves reflejado en este punto, no pasa nada, lo primero es identificarlo para no repetir los comportamientos.

3. Actitud de guerrero

Las otras dos actitudes te alejan de tus sueños, esta te lleva directamente a ellos.

Tener la actitud de un guerrero significa que vas a luchar con capa y espada por alcanzar tus sueños.

No hay historias de por medio que te paralizan.

Tampoco miras para otro lado, sino que enfrentas los problemas de frente.

Sabes que eres el responsable de todo lo que te pasa y así actúas en consecuencia.

Además, aprovechas todo tu ingenio y no te dejas paralizar por la falta de recursos.

El conocimiento, la fortaleza emocional, las ganas, la resiliencia… todos estos valores son el motor de tu progreso.

Tener actitud de guerrero te empuja a salir de tu zona de confort y enfrentarte a tus miedos.

Tu objetivo debe ser tener siempre esta actitud, ser incansable.

La importancia de la actitud en 7 elementos

Te estarás preguntando en qué afecta la actitud, porque hasta ahora hemos hablado que es un estado mental y sus tipos.

Pero, sin duda, afecta a tu vida, a tu presente y a tu futuro.

Las decisiones que tomes hoy van a crear tu mañana, por eso tiene consecuencias a largo plazo.

Vamos a ver los 7 elementos que muestran la importancia de la actitud.

1. La actitud determina el enfoque que das a tu vida

El enfoque puede ser a presente, pasado y futuro.

Una vida sana y feliz se centra en el presente, donde no existen problemas, todo está bien.

Desde el presente puedes evaluar la situación y hacer, tomar esa actitud de guerrero que te lleve al cambio.

Tomas las decisiones conscientemente sin dejarte arrastrar por emociones y creencias limitantes.

Al centrarte en el pasado, miras lo que no fue, lo que te gustaría, tienes añoranza y te mete en el victimismo y la inacción.

Los porqués se apoderan de tu vida y no haces nada, solo regocijarte en lo que no fue y pudo pasar.

En cambio, al centrarte en el futuro, viene la ansiedad.

Ante esto qué mejor que mirar para otro lado.

Siempre vienen comportamientos de evitación, pero esto no arregla nada, nos convertimos en avestruces.

Por otro lado, piensa, ¿te centras en lo positivo o en lo negativo?

Tendemos a dar mucha importancia a lo negativo e infravalorar lo positivo, cuando lo justo sería darle la misma importancia, la que tengan realmente.

2. La actitud determina la calidad de las relaciones

La importancia de la actitud también se refleja en tus relaciones.

Las personas, como seres humanos, somos seres de conexión, nos gusta estar en contacto con los demás.

Nos relacionamos continuamente con otras personas en diferentes ámbitos como el familiar o el profesional.

Una mala actitud aleja a las personas de tu lado, no provoca inspiración y nadie quiere los problemas de los demás.

También te va a afectar a tus finanzas, ya que el mundo profesional está hecho de relaciones.

Tu desempeño también se ve afectado si siempre crees que no puedes hacer nada, si dejas tu poder en manos de no sé quién.

Una actitud guerrera te va a ayudar en estas facetas, en la comunicación y en alcanzar cada vez mayores metas personales.

Lo importante, o un buen objetivo es dar ejemplo con las acciones.

Comenzar a hacer lo necesario para ser un líder con todo aquel con quién te relaciones.

Mostrar confianza y liderazgo para percibir reconocimiento.

Pero hacerlo desde la sinceridad y el corazón, porque se pilla antes a un mentiroso que aun cojo y es contraproducente.

3. La actitud es la diferencia entre éxito y fracaso

Si tienes una actitud de guerrero nada te frena.

La única variable desconocida es el tiempo, pero el resultado es el que es.

Esto también ocurre con las finanzas personales.

La parte financiera son matemáticas ciertas, antes esto no hay duda alguna.

En cambio, la parte personal es lo que añade el componente tiempo, que dependerá de tu desarrollo y tu actitud.

De ahí la importancia de la actitud.

Una buena actitud, o actitud positiva, te va a llevar a superar cualquier obstáculo, a afrontar los problemas desde diferentes puntos de vista hasta superarlos.

También te va a dotar de mayor fe en ti mismo, te empujará a crecer y a ser más resiliente.

Potenciar tu ingenio va a hacer que los resultados sean diferentes, la diferencia entre éxito y fracaso.

4. La actitud que tengas al comenzar una tarea es lo que más influye en el resultado

Imagina que te enfrentas a realizar una tarea, aunque sea cotidiana.

Dependiendo de cómo sea tu estado el resultado será uno u otro.

Si estás con desgana, lo más seguro es que lo hagas no muy bien y que tarde muchísimo tiempo en hacerlo.

Por el contrario, si tu actitud es brillante, el resultado será excelente, y lo harás en un tiempo récord.

Pero entiendo que en ocasiones sea difícil tener una buena actitud, sobre todo cuando los resultados no acompañan.

Ante este hecho conviene tener una visión clara de qué quieres conseguir.

Cuando tienes un propósito detrás que te empuja es mucho más fácil tener una buena actitud, porque tienes un motivo.

Y si quieres tener motivación, pon acción a tu motivo.

5. La actitud transforma problemas en oportunidades

Los problemas no existen.

Son problemas u oportunidades dependiendo del enfoque que le damos.

Pero la actitud puede modificar el enfoque.

Siento reiterarme, pero una actitud guerrera aplaca cualquier problema.

Cambia tu visión, desarrolla tu ingenio.

6. Tu actitud te da una perspectiva positiva extra-ordinaria

Te permite ir más allá de tus límites.

Aquí hablamos de conseguir cosas extraordinarias.

Es decir, algo más allá de lo común.

Si haces cosas normales, consigues cosas normales.

Bajo una actitud adecuada, tus acciones se alejarán de la media, y los resultados acompañan a estas acciones.

Todo lo que cosechamos sigue acción-reacción, es decir, los resultados de lo que haces y tienes dependen de lo que haces.

Aunque no lo creas esto es así.

Si nunca te enfrentas a tus problemas, al final te explotan en la cara, y eso se debe a que no has hecho nada, has mirado hacia otro lado y han ido creciendo.

Esto es muy común en finanzas personales, no damos importancia a la deuda, a los gastos, a nuestros hábitos financieros, y cuando nos damos cuenta estamos en un pozo.

Lo que ha ocurrido es que, de manera inconsciente por no quererlo ver, hemos estado cavando el pozo con ahínco, en vez de buscar una salida con determinación.

7. La actitud no es buena porque sí 

Como tengas que esperar tener una buena actitud para hacer algo… lo siento mucho.

La actitud no es algo que aparezca por tu casa, o se te presente mientras estás en el sofá.

La actitud se crea, la creamos nosotros mismos y la podemos modular.

La tendencia es caer en actitud víctima y avestruz, porque nuestra mente superviviente no entiende de perseguir sueños.

Por eso tienes que trabajarla y estar atento a no caer en la tentación.

De todos modos, no sientas presión, permítete tener una actitud no adecuada de vez en cuando, pero rápidamente cambia tu actitud a guerrero.

Tienes el poder de decidir cuál quieres que sea tu actitud en cada momento, no te olvides de ello.

Conclusión

La importancia de la actitud en tu vida es innegable.

Afecta a tus objetivos, a tus relaciones, a cómo te sientes.

Dentro de las finanzas personales tiene un impacto total, ya que tú eres tu principal activo y tienes que cuidarte.

Una forma de cuidarte es observando tu actitud y eligiendo cuál quieres tener día a día.

Al principio puede que te suponga un trabajo extra, pero como todo tiene una curva de aprendizaje, tal que cada vez será más sencillo mantener una buena actitud.

Esto es lo que has aprendido:

  • La actitud es un estado mental que eliges tú.
  • Hay tres tipos de actitud: víctima, avestruz y guerrero.
  • La actitud guerrera te va a ayudar a conseguir tus objetivos financieros y a tener mejores relaciones.
  • El efecto de la actitud en tu vida es global.

Ahora que ya sabes cuál es la importancia de la actitud me gustaría que me respondieses, ¿qué actitud es la más predominante en tu vida día a día?

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