Qué es y qué compone un proyecto de inversión

Al plantearse si abordar o no una inversión, hay que tener una visión amplia y no centrarse solo en el activo a adquirir o crear.

Un proyecto de inversión engloba la inversión en sí, más todo aquello que te ayuda a ponerla en marcha.

Olvidar esto último es lo que puede hacer que tu inversión pase de ser rentable a no serlo, por eso sigue leyendo y aprende más sobre esto.

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¿Qué es un proyecto de inversión?

Si partimos de la base de una inversión, en la cual se hace un desembolso inicial esperando una rentabilidad futura podemos definir qué es un proyecto de inversión.

El proyecto de inversión está formado por la inversión principal, más toda la inversión complementaria necesaria para que la inversión principal dé sus frutos.

Consiste en una visión global de una visión particular.

Por ejemplo, se tienen en cuenta todos los recursos humanos, materiales y tecnológicos necesarios durante el periodo de vida de la inversión.

Es por ello que cuando se contempla una inversión empresarial hay que ir un paso más allá y analizar en su conjunto el proyecto de inversión a abordar.

¿Qué compone un proyecto de inversión?

A la hora de analizar o definir un proyecto de inversión se han de tener los siguientes elementos en cuenta:

  1. El coste de adquisición, que representa el desembolso inicial que entraña el precio o el primer pago del activo adquirido, más el pago de todos los elementos necesarios que permitan la puesta en marcha de la inversión.
  2. La vida económica de la inversión, que es el periodo por el que la inversión va a estar generando flujos de dinero. Calcular esta duración es complicada, pero para ello hay tres formas de realizar estas estimaciones temporales, y se tomará como referencia la menor de las siguientes duraciones:
    1. La vida física como periodo mientras que el proyecto de inversión siga produciendo sin pérdida de calidad, producción o rendimiento.
    2. La vida comercial que es el periodo en el que la producción sigue siendo demandada.
    3. La vida tecnológica que recoge el periodo durante el cual la producción sigue siendo competitiva y los elementos no están obsoletos.
  3. Los flujos netos de entradas y salidas de cobros y pagos. Por tanto, en este punto se han de tener en cuenta todos los cobros y los pagos generados dentro del proyecto de inversión en cada momento del tiempo.
  4. La tasa de descuento que se aplica para determinar el valor presente de los flujos de caja futuros.

Ejemplos de proyectos de inversión

Se pueden encontrar ejemplos hasta de debajo de las piedras, y aquí te voy a comentar varios para que te hagas una idea.

  • La construcción de la línea de AVE en España, el país con más kilómetros de alta velocidad en el mundo.
  • Proyectos públicos como construir o ampliar colegios e institutos.
  • Una autoescuela que sustituye toda la flota de vehículos.
  • Hoy en día están de moda las lavanderías de autoservicio.
  • Y los que te puedas imaginar, solo tienes que estar atento y ver qué hacen las empresas de tu alrededor.

En conclusión

Cualquier proyecto de inversión ya de por sí es complejo y está compuesto de diversos elementos que hay que valorar.

Es raro encontrarse con algún proyecto que esté libre de incertidumbre, ya que la vida en sí misma es una incertidumbre completa, y esto hace relevante el hecho de que se deba atender a todos los detalles de un proyecto.

Hola, soy Adri Nerja, Doctor en Economía, actualmente profesor e investigador de la Universidad Miguel Hernández. Apasionado de las finanzas personales y los negocios. Puedes seguirme en YouTube, LinkedIn, Instagram y Facebook.

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