¿Qué significa invertir para una empresa?

Parece una pregunta retórica, más que una pregunta que busque una respuesta en sí, pero en ocasiones conviene aclarar el concepto de inversión para no caer en un error.

Y es que se suele confundir inversión con gasto, de ahí que sea indispensable separar ambos conceptos.

Una inversión se produce cuando se espera un retorno del capital invertido, es decir, que si inviertes 10.000€, esperas al menos recuperar ese montante y algo más.

En cambio, se produce un gasto cuando es a fondo perdido, cuando se compra algo que no genera dinero.

Concepto de inversión

Existen varios conceptos de inversión, pero el que atañe a este artículo tiene que ver con el concepto que usamos dentro de la jerga económica.

La inversión se asocia con la asignación del dinero, bien sea a través de la compra de algún bien, del ahorro, o de la postergación del consumo.

Pero lo que define exactamente a una inversión, es la esperanza de que esa asignación dineraria genere un rendimiento positivo, un dinero extra que se obtenga como beneficio.

Es por ello que inversión y beneficio van de la mano, porque se entiende que las empresas invierten con el objetivo de ganar más dinero y de optimizar sus beneficios.

¿Qué es la inversión empresarial?

Como ya se ha comentado, la inversión empresarial consiste en la asignación de dinero por parte de una empresa para generar una mayor actividad y, por consiguiente, mayores beneficios.

Es importante destacar aquí, que cuando una empresa invierte lo hace con la esperanza de ganar más dinero, pero no con la certeza, ya que siempre existen componentes de riesgo.

Además de que existe un riesgo inherente por parte de quienes toman las decisiones porque pueden obviar información relevante, también hay amenazas externas que en muchas ocasiones son difíciles de prever, como el Covid-19.

Por otro lado, es importante destacar el tiempo dentro de las inversiones, ya que la temporalidad de estas puede ir desde el corto a largo plazo.

En definitiva, las inversiones empresariales tienen tres componentes principales que son la duración, los beneficios esperados, y el riesgo existente.

Ejemplos de inversiones empresariales

Voy a comentarte varios ejemplos para que veas qué se puede considerar como inversión empresarial:

  1. Un peluquero que decide automatizar su sistema de citas y decide adquirir un software específico. Esta decisión le dota de mayor tiempo para usar con sus clientes y aumenta su facturación.
  2. Un restaurante que compra el local de al lado para realizar una ampliación.
  3. Compra de licencia de software que permita el teletrabajo para crear un entorno más seguro dentro de la empresa.
  4. Adquisición de otras empresas de forma total o parcial para lograr dividendos o una posición ventajosa en el mercado.
  5. Muy de moda está la inversión en el bienestar de los empleados creando una empresa más sostenible y así mejorar el rendimiento y la productividad de toda la fuerza laboral y lograr una imagen sostenible que atraiga a nuevos grupos de consumidores.

Estos son algunos ejemplos que puedes encontrarte, pero como ves, pueden ser infinitos, aunque todos ellos tienen unos elementos en común que te voy a contar a continuación.

Elementos de una inversión

Estos son los principales elementos de una inversión:

  1. Antes de nada debe haber una persona o empresa que invierta, es decir, el sujeto. Al estar hablando de inversión empresarial pensamos en empresas o profesionales.
  2. Los activos u objetos de inversión, es decir, en qué se va a invertir, qué se va a comprar, y esto puede ser tangible, como un edificio, o intangible, como participaciones en una empresa o licencias de software.
  3. El coste de la inversión, que no solo incluye el precio de compra, sino también el coste en mantenimiento a lo largo de la vida de la inversión. Además, también se ha de contemplar en este punto el coste de oportunidad de no acometer esta inversión u otras inversiones.
  4. La expectativa o esperanza de beneficios, ya que no estamos en un mundo cierto y siempre que se invierte se tiene la esperanza de lograr beneficios, aunque el resultado no se sabrá hasta que finalice la inversión.
  5. El horizonte temporal, ya que pueden haber inversiones que duren desde horas hasta años. Warren Buffett es el ejemplo de que aunque sus inversiones las acomete para toda la vida, en muchas ocasiones se ha desprendido de muchas de ellas con bastante premura.
  6. El riesgo, puesto que toda inversión lleva un riesgo inherente asociado, parte de él desconocido y que se asume, y es por ello que se busca lograr una rentabilidad que haga que el riesgo asumido sea atractivo.

Como se puede observar, cualquier inversión se puede calificar con cada uno de estos parámetros, y así poder comparar y clasificar entre ellas.

Clasificación de las inversiones

Por último, vamos a ver de qué manera se pueden clasificar las inversiones para poder agruparlas y decir mucho más de ellas de lo que se puede apreciar a simple vista.

  • Según el soporte físico de la inversión tenemos:
    • Inversiones físicas donde se invierte en activos materiales, cosas que se pueden tocar, como maquinaria, bienes inmuebles o material informático.
    • Inversiones inmateriales que no se pueden tocar como licencias de tecnología.
    • Inversiones financieras como acciones o participaciones de empresas, bonos, obligaciones, etc.
  • Según la finalidad de la inversión dentro de la empresa:
    • Inversiones de renovación o reemplazo para sustituir equipo obsoleto por nuevo.
    • Inversiones de expansión para satisfacer a nueva demanda, es decir, para hacer crecer a la empresa.
    • Inversiones en la línea de productos para introducir nuevos productos al mercado o bien mejorar los ya existentes.
    • Inversiones estratégicas que permitan a la empresa conseguir una ventaja competitiva en el mercado, o mejorar la posición existente.
  • Según la relación entre un conjunto de inversiones:
    • Complementarias, cuando una inversión favorece el desarrollo de otra.
    • Sustitutivas, si no se pueden llevar a cabo a la vez y hay que elegir.
    • Independientes, cuando las inversiones no tienen nada que ver entre ellas.
  • Según el periodo de permanencia de la inversión en la empresa, que normalmente va asociado con el año fiscal, es decir, un año natural:
    • A corto plazo, cuando la duración es igual o menor a un año.
    • A largo plazo, cuando la duración es superior a un año.
  • Según los cambios en los flujos netos de caja:
    • Inversiones simples si solo se produce un cambio en el signo del flujo, es decir, todos los flujos netos posteriores al periodo inicial son positivos.
    • Inversiones compuestas son aquellas cuyos flujos de caja varían a lo largo del periodo.
  • Según el conocimiento de los flujos en en futuro:
    • Inversiones en ambiente de certeza, cuando se sabe con cierta certeza la cuantía de los flujos futuros.
    • Inversiones en ambiente aleatorio donde solo se conoce probabilidades de éxito.
    • Inversiones en ambiente de incertidumbre, en las que no se conocen ni siquiera las probabilidades.

Como se puede observar, hay cantidad de formas de clasificar las inversiones.

Para terminar…

A la hora de acometer inversiones, se han de tener en cuenta diferentes parámetros para que no sea al azar.

Es cierto que es muy complicado tener certeza e invertir sin riesgo, pero ello no implica que las decisiones se tomen sin información.

Cualquier empresa para existir debe invertir y aprender a invertir, ya que la inversión empresarial es imprescindible para el crecimiento y sostenibilidad de los negocios.

Hola, soy Adri Nerja, Doctor en Economía, actualmente profesor e investigador de la Universidad Miguel Hernández. Apasionado de las finanzas personales y los negocios. Puedes seguirme en YouTube, LinkedIn, Instagram y Facebook.

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