Qué son las deudas

Adri Nerja

Adri Nerja

Las vemos todos los días, e incluso nos parece normal tener alguna de algún tipo, todos nos animan a hacernos con alguna sin pensar en sus consecuencias, que las tienen.

Las deudas son una obligación que adquirimos de devolver el dinero bajo unas ciertas condiciones y con un coste añadido, porque alguien nos ha prestado un dinero para poder hacer algo que no nos podemos permitir.

Hablar de deudas requiere una mayor profundidad, así que sigue leyendo porque voy a entrar en detalle sobre todo lo que concierne a las deudas y cómo afectan a tu vida.

¿Qué es una deuda?

Una deuda es una obligación que tiene la persona contrayente, el deudor, de pagar a quien le ha prestado algo, el acreedor, normalmente dinero.

Hay que remarcar que las deudas son obligaciones de pago, es decir, que si no pagas, hay consecuencias negativas.

Normalmente, el pago de la deuda está compuesto por dos conceptos:

  • El primero es la devolución de una parte del capital.
  • El segundo es el pago de intereses, es decir, el coste de la deuda, lo que te cuesta a ti que el otro te deje el dinero, o los beneficios de quien presta dinero.

Aunque no hay que olvidarse, que dentro de estos conceptos también nos podemos encontrar con comisiones, en muchos casos ocultas, pero que se llevan un buen pellizco de quien pide dinero.

Para llevar un control de tu deuda, descárgate la plantilla Excel gratuita donde podrás hacerlo.

¿Cómo usar la deuda?

La deuda ni es buena ni mala, solo depende del uso que se le dé.

Por ejemplo, se entiende que los gobiernos y las empresas usan la deuda para crecer, como palanca para realizar inversiones que de otro modo no podrían.

En cambio, las personas físicas usan la deuda para adquirir bienes o servicios, normalmente, caprichos, que no pueden hacer frente con su patrimonio, es decir, es deuda por consumo.

Tengo que hacer un inciso, ya que hay muchos gobiernos y empresas que no usan la deuda en ese sentido, como también hay personas que usan la deuda para crecer y ganar mayor libertad financiera.

Lo que quiero remarcar es que usar la deuda para crear riqueza y ganar más dinero es hacerlo con inteligencia financiera, mientras que usar la deuda para consumo, es firmar un viaje al desastre financiero.

Y es que cuando adquieres deuda para consumir, dentro de las finanzas personales estás aumentando más y más tus gastos y la presión financiera.

En realidad, lo que haces es vivir por encima de tus posibilidades con la esperanza de que en el futuro podrás hacer frente a ese disfrute que has hecho hoy.

El problema, es que este comportamiento se repite constantemente hasta que se alcanza el nivel máximo de deuda, o viene una pequeña crisis económica que saca a relucir tus trapos sucios financieros.

Para poner orden en este punto:

  • La deuda mala es la que pagas tú, para consumir, porque no genera riqueza, sino problemas financieros.
  • La deuda buena es la que pagan otros y hace crecer tu economía, por ejemplo, un negocio, en el que los clientes subvencionan tu crecimiento.

Tipos de deudas

Cuántos tipos de deudas hay

Ya hemos visto que hay deudas buenas y malas, pero aun cabe hacer una mayor clasificación.

Las más comunes son las siguientes:

  1. Hipotecas – se usan para financiar la compra de un bien inmueble y, como son de cuantía elevada, toman al inmueble como aval, por lo que, si en algún momento tú no puedes pagar, será tu inmueble quien lo haga. (Sí, te quedarás sin él.)
  2. Préstamos personales – se usan para comprar bienes de consumo pero que tienen larga duración como muebles, electrodomésticos o vehículos familiares, y no suelen ser de mucha duración, aunque se pueden extender algunos años.
  3. Créditos al consumo – estas deudas son para disfrutar, como irte de viaje, o refinanciar otras deudas. Este tipo de deudas son más peligrosas porque el disfrute es fugaz, pero el pago de la deuda perdura en el tiempo, aunque suelen ser a corto plazo, máximo dos años.
  4. Tarjetas de crédito – todos las tenemos en la cartera, puede que les demos un mal uso, pero es un crédito fácil, pero que sale caro, porque el interés medio de las tarjetas de crédito supera un 20 %.
  5. El dinero que te dejan otros – sí, el dinero que te presta tu madre o tu hermano también es una deuda que debes devolver, porque a veces, aunque no lleve intereses, la carga es mayor, ya que hace que se rompan relaciones, así que, devuelve el dinero prestado.

Características de las deudas

Cuando adquieres una deuda, tú lo único que ves es que cada mes te cobran una cuota, que está compuesta por una parte del dinero que te han prestado y que devuelves, más los intereses que pagas por el dinero prestado, es decir, por la deuda.

Pero las deudas tienen más parámetros que debes conocer para tener un conocimiento más extenso de ellas, que son estos:

  • El capital – que es la cantidad que te han prestado, o el importe de la deuda.
  • El vencimiento – la fecha en la que se acaba tu obligación de devolver la deuda.
  • El tipo de interés – el coste de adquirir la deuda, lo que te cuesta pedir dinero prestado.
  • Las condiciones de amortización anticipada – cómo puedes devolver el crédito antes de lo previsto y cuánto te cuesta hacerlo.

Para que lo entiendas con un ejemplo más claro, si compras una lavadora con una tarjeta de crédito, el capital sería el precio de la lavadora.

Imagina que te permiten pagarlo en 3 años, pues el vencimiento sería de 36 meses o tres años.

El tipo de interés es el porcentaje anual que cobra el establecimiento por dejarte pagar por meses.

Lo mismo pasa con una hipoteca, donde el acreedor es el banco que te presta el dinero y el tipo de interés suele estar compuesto del Euribor más un porcentaje de comisión.

Si el vencimiento de los préstamos es largo o si el tipo de interés es elevado, el coste total de la deuda, es decir, la suma de los intereses, podría superar el capital.

Con esto quiero decir, que hay ocasiones en las que acabas pagando el doble o más de lo que te costó el bien que adquiriste.

Y es que tú no pagas un porcentaje sobre el dinero que te han prestado en total, sino que pagas un porcentaje mensual de todo el dinero que queda por devolver.

Para que lo entiendas, si tienes un préstamo para comprar un coche de 10.000 € al 6 %, tú no vas a pagar 600 € de intereses, sino que pagarás más, porque cada mes pagas un 0,5 % de todo el capital pendiente que te queda por amortizar.

Es decir, imagina que cada mes devuelves 250 € del capital, de esos 10.000 €, pues el primer mes pagas el 0,5 % de los 10.000€ €, el segundo pagarías el 0,5 % de 9.750 €, el tercero pagarías el 0,5 % de 9.500 €, …, y así sucesivamente.

Cómo afecta la deuda a tu día a día

Esto va a depender de qué tipo de deuda tengas y qué uso le des, y de si la deuda es buena o mala, así que voy a afrontar ambas perspectivas.

Si la deuda es buena

Que la deuda sea buena implica que se ha usado para realizar inversiones, por tanto, tus activos han aumentado, y estos activos generan ingresos pasivos y de cartera.

Voy a ponerte varios ejemplos para que lo entiendas mejor.

Imagina que pides una hipoteca para comprar un local comercial y alquilarlo a otras empresas.

Entonces, son estas empresas quienes te pagan una cuota mensual con la que tú haces frente al pago de la hipoteca, de los gastos, y todavía te sobra dinero.

Ese dinero que te sobra son ingresos pasivos que hacen que tengas más liquidez cuando termine el mes.

Lo mismo puede ocurrir si pides una línea de crédito para invertir en tu propio negocio, por ejemplo, para expandirte geográficamente.

En este caso, esa deuda te está dando más beneficios que te van a permitir pagar la deuda y quedarte con un excedente.

Por eso se llama deuda buena, porque te permite expandir tus ingresos.

Si la deuda es por consumo

En cambio, cuando hablamos de deuda por consumo, es decir, la que hacemos como particulares en el día a día para saciar nuestra sed consumista, el resultado es diferente.

Lo que ocurre es que nuestros ingresos no se ven alterados, pero sí nuestros gastos, ya que cada mes debemos de pagar una cuota.

Si repetimos este comportamiento de manera habitual, lo que ocurre es que nuestros gastos van aumentando sigilosamente y de forma peligrosa hasta alcanzar a los ingresos.

Y es que las personas tenemos la mala costumbre de pedir dinero prestado hasta que la deuda llega a su límite, y un poco más.

En cierto modo, nunca vemos el peligro porque las cuotas se pueden ir pagando mes a mes si todo va como se espera, pero en cuanto ocurre algo inusual, se destapan las carencias y las malas decisiones financieras.

Y es que estamos continuamente expuestos a riesgos como el de caer enfermos, nosotros o algún familiar que pueda hacer que los ingresos se reduzcan, o que la empresa quiebre y nos echen y perdamos el trabajo, o que venga una crisis económica.

Por tanto, tener unas finanzas saneadas nos va a dar esa tranquilidad que nos quita tener un nivel de endeudamiento elevado.

¿Cómo son tus deudas?

Espero y deseo que tras haber leído todo esto ya tengas una imagen más completa de qué son las deudas, qué conlleva tener deudas y cómo te afectan a diario.

En realidad, tener deudas no lo vemos como algo malo porque nos permite adquirir bienes y servicios que deseamos, aunque nuestra situación financiera no pueda permitírselo.

Por eso es interesante saber todo lo concerniente sobre ellas para no caer en problemas económicos a la mínima y poder vivir tranquilos.

Si quieres que te ayude con tu endeudamiento, solo tienes que dejarlo en los comentarios ya que me gustaría saber qué opinas de las deudas y si te ves reflejado en algún aspecto.

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