Transversalidad en la transición ecológica

1. Introducción

Cada día son más evidentes los signos del cambio climático, lo que ha hecho que crezca una mayor concienciación sobre la sostenibilidad en la sociedad. Esto se ve reflejado dentro de algunas políticas que se están llevando a cabo alrededor del mundo en el marco de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). A su vez, el concepto de sostenibilidad se ha extendido al tener en cuenta no solo el medioambiente, sino las condiciones de vida de las personas.Todo ello queda recogido en la Agenda 2030 abanderada por la ONU y firmada por la mayoría de países del mundo.

Sin duda, llevar a cabo una transición ecológica justa y que mire por el bienestar global es un reto mayúsculo que todos debemos abordar. Este documento pretende dar un ápice de luz a la idea de la transición ecológica en su conjunto, y aportar ejemplos prácticos de cómo se puede adaptar una idea a la política autonómica.

La palabra transversalidad, en el caso que nos ocupa, agrupa la idea de conjunto que se aplica a la transición ecológica actual. Todo ello abanderado por la Agenda 2030, que conforma el marco de trabajo a seguir desde las instituciones y el resto de la sociedad para alcanzar los objetivos marcados. Finalmente, para lograr alcanzar lo propuesto, se necesita compromiso y unidad.

En el siguiente apartado se analiza el concepto de transversalidad desde todos sus ángulos. La sección 3 presenta la Agenda 2030 y cómo conforma el marco de trabajo actual englobado dentro de un contexto de transversalidad. La sección 4 muestra ejemplos de cómo se ha incorporado la Agenda 2030 en diferentes ámbitos y por diferentes autonomías. Y finalmente, se presentan las conclusiones del informe.

2.Transición ecológica transversal

La transición ecológica es un término con una gran connotación medioambiental, aunque estos últimos años ha sufrido una transformación entendiendo la vida y al ser humano como parte de la misma transición. Es algo que lo impregna todo. Este nuevo enfoque lo recoge la palabra transversalidad, que a su vez comporta diferentes significados que se deben tener en cuenta para entender el nuevo marco de sostenibilidad en el cual se está trabajando actualmente.

Es por ello que es importante conocer los aspectos que agrupan la transversalidad dentro de la transición ecológica.

En primer lugar, la transversalidad tiene en cuenta todos los aspectos de forma de vida humana, más allá de la sostenibilidad medioambiental, porque todo está interrelacionado. Hay dos palabras que definen este concepto, la ecodependencia y la interdependencia. Es decir, la dependencia que tenemos los seres humanos con respecto al medio ambiente, además de la dependencia que tenemos entre nosotros mismos, ya que somos seres sociales, e indudablemente en cualquier momento de nuestras vidas necesitamos a otro. Es por ello que este primer enfoque de la transversalidad aboga por no dejarse a nadie atrás, tanto el medioambiente como a todos los grupos sociales que forman parte de la humanidad. De este modo se pretende reducir desigualdades y lograr mejores condiciones de vida.

En segundo lugar, la transversalidad debe integrarse dentro de la sociedad, y este papel forma parte de los diferentes organismos internacionales y nacionales, principalmente impulsados por la política. Varias son las líneas que agrupan este concepto dentro de la política:

  • Integración vertical y horizontal de la filosofía de la transición ecológica, que para que sea transversal debe agrupar de manera vertical a todos los entes públicos, por ejemplo, Gobierno, autonomías y ayuntamientos. Por otro lado, no se puede obviar la transversalidad horizontal. La transición ecológica debe de tener en cuenta a todas las áreas de trabajo, es decir, todas las estructuras de un mismo gobierno. Este último punto es muy importante, pues de este modo se logra la integración real y la lucha común por un mismo objetivo.
  • Transversalidad política también implica que las medidas que se tomen dentro de la transición ecológica no han de tener color político, puesto que la lucha es de todos, y así deben ser las medidas que se tomen.
  • Comunicación y educación para el resto de la sociedad, y así lograr el compromiso de otros grupos sociales y empresariales, y la concienciación humana.

En definitiva, para buscar un mundo sostenible, la transversalidad debe entenderse como un conjunto donde se integren todos los aspectos de la vida, para garantizar un mayor bienestar a nivel medioambiental, y también de las personas que vivimos en este planeta. A su vez, desde las esferas políticas se debe hacer un esfuerzo para integrar esta visión y que se convierta en un objetivo común más allá del color político que se vista.

A día de hoy hay ejemplos de transversalidad en la transición ecológica en la práctica. A nivel de la Generalitat Valenciana, un ejemplo de transversalidad se encuentra en los principios de los Acuerdos del Botánico II. Estos acuerdos recogen los siguientes puntos:

  • Transición Ecológica y lucha contra la emergencia climática
  • Feminismo, diversidad e igualdad de trato
  • Servicios públicos para continuar rescatando y cuidando a las personas
  • Empleo, modelo productivo e innovación
  • Calidad de la democracia y buen gobierno
  • Fiscalidad progresiva, financiación justa e intereses valencianos.

Como se puede observar, se recogen diferentes aspectos, desde la sostenibilidad medioambiental, hasta la diversidad, sin olvidar la integración política y la gestión financiera.

Por otro lado, a nivel internacional este esfuerzo se está haciendo a través de la Agenda 2030. Es un ejemplo de transversalidad vertical, puesto que esta Agenda está siendo adaptada por parte del Gobierno de la nación, de las autonomías y las entidades locales. La Agenda 2030 es un claro ejemplo de transversalidad en el aspecto amplio de la palabra, puesto que recoge todas sus definiciones y conceptos.

3. Agenda 2030 

La Agenda 2030 recoge los objetivos de desarrollo sostenible que se pretenden alcanzar a nivel global. Creada por la ONU y firmada por 193 países, entre ellos España, muestra el compromiso de estos con el medio ambiente y el entorno y la humanidad en general.

3.1 Transversalidad de la Agenda 2030

La Agenda 2030 por construcción es transversal. La Agenda se firmó en 2015 con un periodo de vigencia de 15 años, y ha sido el producto de dos políticas anteriormente desintegradas. Previo a la Agenda 2030, desde la ONU se puso en marcha en el periodo 2000-2015 la Declaración del Milenio, cuyo foco principal estaba en las personas y en la mejora de la sociedad. 

Por otro lado, desde la OCDE se ha estado trabajando en potenciar el crecimiento verde (Green Growth) a través de la creación y monitorización de indicadores para lograr un mundo más sostenible.

La Agenda 2030 ha agrupado estos dos conceptos, uniendo el enfoque en la sociedad de la Declaración del Milenio de la ONU, junto con la ayuda de la OCDE para establecer indicadores sostenibles a todos los niveles.

Es por ello que la Agenda 2030 es un claro ejemplo de transversalidad dentro de la transición ecológica, y actualmente forma el marco de trabajo que se ha de integrar por los diferentes organismos públicos.

3.2 ODS

Los ODS son el eje principal de la Agenda 2030. Son 17 que están agrupados en cinco esferas: Personas, Planeta, Prosperidad, Paz y Alianzas. Además, cada ODS está dividido en metas, que suman un total de 169.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible deben servir como guía y marco dentro de la transición ecológica transversal por las siguientes razones:

  1. Su adecuación con la idea de la transición ecológica, ya que estos objetivos abogan por una mayor sostenibilidad atendiendo al global de la sociedad, es decir, bajo un punto de vista transversal.
  2. La homogeneización de políticas públicas llevadas a cabo desde organismos internacionales hasta entes locales garantizando que todos trabajen por el mismo bien común.

3.3 Indicadores sostenibles

Para que la transición ecológica sea posible y siga una línea de crecimiento sostenible, se necesitan mecanismos de control que permitan conocer el estado actual y el efecto de las medidas llevadas a cabo.

Los ODS y sus metas agrupan una serie de indicadores que sirven de base para medir el estado dentro de cada uno de ellos. El papel de los indicadores es fundamental para poner en relieve la situación real dentro de cada ODS. De este modo, se asegura alcanzar una visión objetiva que permita tomar mejores decisiones, así como evaluar el impacto de las diferentes medidas que se tomen. 

A su vez, ser objetivos elimina parte del componente ideológico que puede inclinar la balanza hacia unos aspectos u otros sin atender al objetivo final de una transición ecológica transversal, entendida como global sin atender al color político vigente, o minimizar su impacto.

Desde la UMH, dentro del trabajo para la Cátedra de Nueva Transición Verde, estamos trabajando en la elaboración de indicadores que sirvan de base a la Dirección General de Coordinación Institucional de la Vicepresidencia Segunda de la Generalitat Valenciana y el conjunto de Consellerías y Direcciones Generales para optimizar la toma de decisiones favoreciendo la transición ecológica.

4. Integración regional 

Tras cinco años de vigencia de la Agenda 2030, desde la ONU se ha informado que no se están alcanzando los objetivos, y que con esta tendencia no se lograrán para el año indicado. A pesar de estos datos, Europa está liderando el cambio. Esto muestra que existen desigualdades con respecto a la puesta en marcha de la Agenda.

España es un claro ejemplo de la desigualdad de la integración de la Agenda 2030 a través de sus Comunidades Autónomas. Es por ello que en este apartado se van a presentar casos de aquellas Comunidades Autónomas que son ejemplos a seguir en algún área concreta, y que pueden servir de referencia para realizar una integración adecuada.

4.1 Estructura pública

Un ejemplo de integración de la Agenda 2030 a la estructura política es el País Vasco. Dentro del Plan de Gobierno de la última legislatura, 2016-2020, se integró completamente la Agenda desde un punto de vista vertical, con la Agenda 2030 Multinivel, y horizontal, en todos los Departamentos y Direcciones.

Una acción llevada a cabo fue la de traducir el Plan de Gobierno al idioma transversal de la Agenda. De esta manera, desde el lenguaje se procede a la inclusión de todos los elementos. Por otro lado, los compromisos e iniciativas se enmarcan dentro de los diferentes ODS y sus metas, llevando así un seguimiento y control del impacto de cada Departamento (estructura asimilable a una consellería) en cada ODS.

Esta forma de estructurar el Gobierno, hace mucho más sencillo el seguimiento y control, y la identificación de cada área con ODS diferentes. De este modo, se logra un mayor impacto en la transición ecológica y, sin duda, un carácter amplio de transversalidad. A su vez, permite elaborar indicadores relevantes que evalúen el progreso y se adapten a la situación individual en cada caso.

En definitiva, un esfuerzo inicial por adecuar la estructura pública con los ODS impulsa la transición ecológica con carácter transversal, y sirve de apoyo para la toma de decisiones bajo un marco de trabajo global.

4.2 Presupuestos

Otro elemento relevante a tener en cuenta son los presupuestos, pues marcan las limitaciones reales existentes y el hecho de que se deba elegir y priorizar unos aspectos u otros dentro de la transición ecológica.

En este caso, desde 2019 La Rioja ha adaptado sus presupuestos a la Agenda 2030, y lo ha seguido haciendo los años posteriores. En concreto, se han agrupado los gastos por Dirección General dentro de cada ODS y meta.

Realizar el trabajo de adaptación de los presupuestos resultaría más fácil si primero se llevase a cabo la adaptación estructural con los ODS y la Agenda 2030. De este modo se podría contemplar el esfuerzo económico que desde cada Consellería y Dirección General se está efectuando para cada ODS.

Es un trabajo que garantiza una transversalidad real que haga que no se deje nada ni nadie por el camino, y la transición ecológica sea efectiva y visible.

4.3 Seguimiento y control

Un elemento esencial para que la transición ecológica sea efectiva es disponer de sistemas de seguimiento y control de las políticas llevadas a cabo y sus efectos. Es por ello que se ha de poner el foco en la generación de indicadores y en su seguimiento. Sería idóneo seguir la línea marcada por la Agenda 2030 y que todo ello esté integrado dentro de la misma.

A nivel nacional, el INE se encarga de esta labor, donde recoge diferentes indicadores por ODS y meta. A nivel autonómico, el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) realiza una función similar a la del INE, aunque solo recoge el dato a nivel autonómico andaluz. La Figura 1 muestra los indicadores recogidos por ambas entidades.

Figura 1: Indicadores ODS de INE e IECA
Fuente: Indicadores de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible – https://www.ine.es/dynt3/ODS/es/index.htmFuente: Indicadores de Desarrollo Sostenible en IECA https://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/ods/index.htm

En cambio, en este sentido, cabe destacar el trabajo de Cataluña y Navarra, en la manera en la que presentan los datos que pueden ser de utilidad tanto para realizar trabajo interno, como para establecer un correcto sistema de comunicación externa, como se puede observar en la Figura 2.

Figura 2: Visor de Indicadores ODS de Cataluña y Navarra
Fuente: Indicadores de los ODS de la UE para Cataluña – https://www.idescat.cat/indicadors/?id=ods&lang=esFuente: Visor de los ODS en Navarra – https://ods-agenda2030.navarra.es/

Cataluña, desde este año y a través del Instituto de Estadística de Cataluña, recoge los indicadores por ODS y meta, además de presentar gráficos visuales que permiten ver la tendencia seguida. Este ha sido el resultado de un trabajo previo realizado donde se han identificado los compromisos por Departamento y ODS siguiendo una línea similar a la del País Vasco anteriormente indicada.

Por otro lado, Navarra ha creado un visor, que está en continuo estado de mejora, que permite de forma muy visual y simple, identificar cuál es el estado del indicador en cuestión con respecto al objetivo final y en comparación con la media de la UE28.

Por lo tanto, es casi imprescindible contar con un sistema que permita recabar información que sirva para establecer un sistema de comunicación interna, para una mejor toma de decisiones, así como la evaluación de medidas llevadas a cabo o terminadas. A su vez, la información sirve para comunicar al exterior y concienciar a la sociedad, que es un hecho necesario dentro de esta transición y de la Agenda 2030. 

5. Conclusiones

Llevar a cabo una transición ecológica transversal es una idea compartida común y global para la sociedad en general. En cambio, para que esta idea se transforme en realidad se necesita compromiso y caminar todos, coordinadamente, hacia un mismo objetivo común. Este hecho se refleja en la Figura 3, donde el eje común es la idea, de donde parte todo el proceso de transición ecológica sostenible y transversal.

Figura 3: Proceso de Transición Ecológica Transversal

A su vez, el marco de trabajo actual viene marcado y definido por la Agenda 2030 y los ODS, que responden al concepto de transversalidad porque aúnan tanto sostenibilidad medioambiental como la mejora en la vida de las personas. Además permiten su adaptación a todos los organismos públicos y privados.

Y para finalizar, tres puntos clave son la base para esta transición ecológica. El primero es establecer una estructura pública multinivel y horizontal que tenga como objetivo principal esta transición desde cada área de trabajo. Una vez realizado, integrar la Agenda en los presupuestos que permitan realizar un gasto transversal y justo. Y por último, trabajar la información a través de indicadores que permitan llevar un seguimiento y control de las medidas públicas, y establecer un correcto sistema de comunicación interna y externa.

Tras los ejemplos considerados en el apartado 4 de estructuras asimilables a la Generalitat Valenciana, y lo mencionado en el párrafo anterior, se hace patente la necesidad del dato como materia prima para la desarrollo y consolidación de indicadores que permitan un fiel reflejo de la situación en cada momento y una mejor toma de decisiones. Es por ello que sería recomendable en nuestro ámbito autonómico, disponer de nuevo de una estructura de perfil estadístico como el extinto Instituto Valenciano de Estadística, más allá del Portal Estadístico de la Generalitat Valenciana.

Como se decía al principio de este documento, disponer de conjuntos de datos, o acceso a ellos de manera estable, será vital para medir este proceso de transversalidad de la transición ecológica. En definitiva, para una correcta transición sostenible se requiere de mucha información, de fácil acceso, veraz, con una alta coordinación, compromiso y unidad, entre todos los actores. 

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