Valor Actual Neto

Imagina que se presentan ante ti dos oportunidades de inversión, o más, ¿cómo de decides entre ellas?

Una forma de hacerlo es a través del método VAN, o valor actual neto.

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Este método valora las posibilidades de inversión a fecha actual para poder comparar inversiones.

Sigue leyendo que te voy a contar más particularidades de este método, así como decirte cuándo lo puedes usar y cuándo no, sus ventajas e inconvenientes.

¿Qué es el VAN?

Como te decía en la introducción, es un método de valoración de inversiones que lo que hace es valorar cada inversión a fecha actual para que así puedas comparar entre ellas.

Al valorar todas las inversiones a una fecha concreta, luego puedes elegir aquella inversión que te dé un mayor valor actual.

Como su nombre indica, calcula el valor actual, a fecha de hoy, neto, del flujo de ingresos y gastos de cualquier inversión.

Cómo calcular el VAN

Como comentaba, calcular el VAN es muy simple y lo vas a poder hacer con la calculadora de tu móvil.

Esta es la fórmula:

Donde D es el desembolso inicial que se hace para acceder a la inversión, F son los flujos netos de cada pago, y r es la tasa de descuento.

Cálculo a mano

Ahora imagina un ejemplo de una inversión de 15.000€ y con una duración de 3 años y unos flujos de 4.000€, 6.000€ y 8.000€. La tasa de descuento es del 3%. Por tanto,

Si calculamos todos los flujos:

VAN= -15.000 + 3.883,50 + 5.655,58 + 7.321,13 = 1.860,20

En este caso y para esta inversión el VAN es positivo, lo que indica que es una inversión que podemos llevar a cabo porque se cumple el objetivo de rentabilidad marcado con la tasa de descuento del 3%.

Pero, ¿qué pasa cuando son más periodos? Calcularlo a mano se puede volver tedioso, por eso vamos a calcularlo con la hoja de cálculo.

VAN con hoja de cálculo

Lo primero sería plantear el problema a resolver y escribir todos los flujos y los periodos.

Una vez tenemos el problema debemos actualizar los flujos a la tasa de descuento, para ello, podemos hacerlo de manera automática si fijamos la fórmula.

La fórmula de la columna de flujos actualizados es la siguiente, partiendo de la celda C4: +B4*(1+$B$1)^-A4

Luego tan solo se debe arrastrar para que la fórmula se aplique al resto de la columna, y es por ello que el valor de la tasa de descuento está fijado con los símbolos del dolar.

Por último, para calcular el VAN con la hoja de cálculo, se debe sumar toda la columna de flujos actualizados, y ya habrás logrado el cálculo efectivo del valor actual neto.

¿Cómo interpretar el VAN?

El VAN puede arrojar tres resultados posibles: positivo, negativo, o cero; y cada uno de ellos tiene unas implicaciones distintas.

Vamos a verlo.

¿Qué significa un VAN positivo?

Antes de comenzar dar una pincelada de qué es el VAN, que simplemente es la suma de todos los flujos actualizados a una tasa de descuento.

A la hora de tomar una decisión de inversión se busca que un VAN sea positivo, y si se decide entre diferentes inversiones se escogería aquella cuyo VAN sea mayor.

Por lo tanto, que el VAN sea positivo implica que se cumplan las expectativas de la inversión con respecto a rentabilidad exigida que está implícita en la tasa de descuento, y aún encima se gane más dinero.

Es decir, la tasa de descuento marca la rentabilidad mínima que se espera de la inversión, y un VAN positivo indica que se ha superado esa rentabilidad.

De este modo, se aprobaría cualquier inversión cuyo VAN sea mayor que cero.

¿Llevaría a cabo una inversión con VAN cero?

Se logra que el VAN sea cero cuando la rentabilidad de la inversión es igual a la tasa de descuento.

Por tanto, no se supera en nada las expectativas, el rango mínimo marcado para hacer frente a esta inversión.

El coste de oportunidad de hacerla o no hacerla es el mismo, y, por tanto, se decide no llevarla a cabo.

¿Pierdo dinero si el VAN es negativo?

Que el VAN sea negativo indica que no se ha logrado la rentabilidad esperada, pero el montante nos va a indicar si se pierde o no dinero.

Por un lado tenemos el término de rentabilidad, y por otro la recuperación de la inversión.

Imagina una inversión de 15.000€ que se recupera en tres anualidades de 5.500€ cada una al 5%.

En este caso el VAN es negativo, es de unos – 22€.

Con estos datos no se llevaría a cabo la inversión porque no se consigue la rentabilidad esperada del 5%.

En cambio, si sumamos los pagos, la inversión nos da unos pagos de 16.500€ que es superior a la inversión inicial, lo que indica que sí que se gana dinero, solo que no el esperado del 5%.

Si la tasa fuese del 0%, el VAN sería de 1.500€ y sí que llevaríamos a cabo la inversión.

Como se puede observar, que el VAN sea negativo solo indica que no se logra la rentabilidad esperada, pero sí se puede dar el caso que la inversión tenga una rentabilidad positiva.

En este caso, la rentabilidad de la inversión es de más de un 4,92%, ligeramente inferior al 5%, pero suficiente para descartar la inversión.

¿Qué proyecto o inversión elijo?

Al usar el criterio VAN solo se seleccionan aquellos proyectos cuyo valor actual neto sea positivo.

Que el VAN sea positivo indica que se alcanza la rentabilidad esperada, o que la rentabilidad es superior a la tasa de descuento empleada.

Hay que tener en cuenta que un VAN negativo no significa que el proyecto no sea rentable, sino que no es tan rentable como se espera.

Por tanto, a la hora de comparar proyectos lo primero que se debe hacer es seleccionar aquellos cuyo VAN sea positivo, es decir, que bajo unos criterios concretos sean realizables para ti.

Una vez hecha esta selección, lo siguiente consiste en ordenar las inversiones y elegir aquella cuyo valor sea superior.

Tan fácil y difícil como esto.

Ventajas e inconvenientes del criterio VAN

La ventaja principal es que es un método de comparación sencillo de calcular, es simple porque hace que todos los flujos sean homogéneos al expresarlos en un mismo momento del tiempo.

A su vez, para calcular el VAN se necesita expresar una tasa de descuento que lleve implícitos distintos elementos, como la rentabilidad esperada de la inversión.

Además, cuando se contempla que la tasa de descuento varíe a lo largo del tiempo, la dificultad de cálculo aumenta, eliminando una de sus principales ventajas.

Por último, este es un criterio que solo se recomienda usar para comparar inversiones que tengan una duración y cuantía iguales, ya que no permite tener en cuenta estas características.

En conclusión…

El criterio VAN es un método más para seleccionar y valorar inversiones, que es útil siempre que la cuantía y duración de las inversiones sean iguales.

Si este es tu caso, es una buena opción para determinar aquél proyecto que pueda ofrecerte una mayor rentabilidad, y también para descartar aquellos proyectos que no cumplan tus criterios.

Hola, soy Adri Nerja, Doctor en Economía, actualmente profesor e investigador de la Universidad Miguel Hernández. Apasionado de las finanzas personales y los negocios. Puedes seguirme en YouTube, LinkedIn, Instagram y Facebook.

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