25. 5 cosas que debes saber para analizar tu situación financiera personal

Analizar tu situación financiera personal es el punto de partida para cambiarla.

Si no sabes dónde te encuentras, no sabrás cómo llegar a donde quieres.

En el caso financiero es más que simplemente un punto de partida.

A través del análisis de tu situación financiera personal puedes descubrir qué patrones y hábitos te mantienen donde están.

Suscríbete: Ivoox | Itunes | Spotify

Vas a desenmascarar los lastres que no te permiten avanzar y vivir la vida que deseas.

¿Para qué analizar tu situación financiera?

Me encuentro que la mayoría de personas no le prestan atención a sus finanzas porque, ¿para qué?

Sin una motivación principal es obvio que no querrás hacer nada, pero ni con tus finanzas ni con otros aspectos de tu vida.

Necesitas una motivación principal.

Necesitas la gasolina que mueva tu motor.

Por eso es necesario que tengas claro el estilo de vida que quieres vivir.

¿Cómo quieres que sea tu día a día?

Una vez tengas claro este camino hay que determinar cuál es el punto de partida para, desde ahí, comenzar a construir.

Las finanzas son la palanca que te ayuda a conseguir el resto de objetivos en tu vida.

Por tanto, ponles foco, ya que son una buena herramienta a través de la que comenzar tu evolución.

Te voy a presentar las cinco cosas que debes saber para analizar tu situación financiera.

las 5 cosas que debes saber para analizar tu situación financiera personal

Estas son las cinco cosas básicas por dónde comenzar.

Obviamente, puedes meterte en profundidad en todas y cada una de ellas.

Pero la intención de este post es que sean aspectos sencillos que te permitan hacer un análisis rápido.

Todos estos elementos forman parte de tus estados financieros personales.

Vamos allá.

Ingresos

De ellos se nutre tu economía.

Son la base principal para tu sustentación, por ello has de poner el foco en ellos.

Recoge cuántas fuentes de ingresos tienes, por muy pequeñas que sean.

Recuerda que hay tres tipos de ingresos: ganados, pasivos y de cartera.

Que no se te escape ninguno.

Una vez tengas todas las fuentes, recoge cuántos ingresos por fuente tienes.

Aquí verás de dónde procede tu dinero, si es de tu tiempo y esfuerzo o son pasivos.

Gastos

Esto es lo más complicado.

Fuentes de ingresos no hay muchas, pero de gastos son inagotables, ¿verdad?

Recoge todos tus gastos, no te olvides de tus gastos semestrales o anuales.

En ocasiones estos gastos se olvidan porque son puntuales, pero suelen ser importantes.

Por otro lado, haz recopilatorio también de tus gastos hormiga, porque hay que tenerlos bien vigilados.

Deudas

Solemos acumular deudas, pero no nos preocupa nada más que la cuota que se paga al mes.

Recoge todas tus deudas, aunque sean pequeñas, realiza un informe de deudas.

¿Le debes dinero a alguien? También.

Tarjetas, préstamos personales, créditos hipotecarios… cualquier cosa, recógelo.

Una vez lo tengas, recopila información acerca de cuánto capital te queda por amortizar.

Así como, los intereses que pagas y el tipo de interés, que en ocasiones verás como T.A.E.

Ve más allá y recoge las condiciones de amortización anticipada.

Es interesante que tengas esta información por si decides llevar a cabo una estrategia de reducción de deudas.

Con esta información sabrás por donde comenzar.

Cashflow neto mensual

¿Cuánto te sobra a final de mes?

El cashflow es lo que te queda a final de mes, es decir, ingresos menos gastos.

Si son iguales, estás en empate, hay que ponerse manos a la obra.

Dibuja un diagrama o gráfico circular.

Agrupa tus gastos por partidas, y dibuja en tu gráfico qué porcentaje se va a cada partida.

Así ves cómo distribuyes tu dinero.

También te va a servir para establecer presupuestos donde gestiones mejor tu economía.

Verás, de manera gráfica, dónde poner y dónde quitar.

Patrimonio neto

El patrimonio neto es tu nivel de riqueza verdadero.

Resulta de restar a tus activos o bienes, el valor de tus pasivos, o deudas.

Recoge el valor de todos tus activos, y diferencia activos y caprichos.

Es decir, el dinero en tus cuentas es un activo, al igual que si tienes bienes inmuebles arrendados, acciones o alguna empresa.

Tu coche y tu casa son caprichos, que no te dan dinero.

Una vez tengas el valor de tus activos reales sin tener en cuenta tus caprichos, réstale el valor de tus pasivos.

Tus pasivos son tus deudas, así que suma el montante total de tus deudas.

Cuando hagas esto, tendrás el valor de tu patrimonio neto.

Como tenas una hipoteca o un préstamo de un coche, puede que salga negativo.

Ahí hay un punto de mejora y convertirlo en positivo.

Tras recoger estos datos ya podrás analizar tu situación financiera personal.

A su vez voy a dejarte con algunas preguntas para que tengas una mejor imagen de tu estado económico.

¿Cómo hacer un análisis más exhaustivo?

Solo tienes que responder a estas preguntas.

Si nunca has analizado tu situación financiera personal, va a ser un gran paso.

Obtendrás un análisis claro de cómo están tus finanzas.

Compruébalo por ti mismo.

¿Cuánto dinero tienes en efectivo?

En efectivo no solo cuenta lo que tienes en tu cartera, sino también lo que tienes en tus cuentas corrientes a la vista.

Es esencial conocer este dato ya que te permite saber cuántos meses de libertad tienes.

Es decir, cuánto tiempo puedes cubrir tus gastos sin recibir ingresos.

Imagina que puedes cubrir tus gastos durante un año sin tener que trabajar, ¿cómo te sentirías?

¿Cuánto dinero tienes ahorrado?

Aquí cuenta todo el dinero que tienes ahorrado.

Es el dinero que no tiene liquidez financiera inmediata, pero puedes recuperar.

Como planes de pensiones, inversiones en letras del tesoro, seguros, etc.  

¿Cuánto consigues ahorrar al año?

No importa cuánto ganes, sino cuanto te quedas.

Sería interesante que tuvieses esta cifra también en porcentaje, así puedes aumentarlo gradualmente.

¿Cuáles son tus gastos mínimos?

Es esencial que sepas cuáles son tus gastos mínimos.

Hay muchos niveles de gastos, algunos que puedes eliminar y deshacerte sin problema alguno.

Así que haz acopio de qué es lo mínimo que necesitas para vivir.

¿Qué porcentaje de gastos mínimos tienes sobre los gastos totales?

¿Cuántos meses de libertad tienes?

Ya sabes cuánto dinero tienes en tus cuentas corrientes y cuáles son tus gastos mínimos.

Divídelos y obtendrás los meses que puedes vivir sin percibir ingreso alguno.

Como ejemplo, imagina que tienes 6.000€ en tus cuentas y unos gastos mínimos de 500€ al mes.

Con estos datos puedes estar 12 meses sin percibir ingresos cubriendo tus gastos mínimos.

¿De qué forma puedes reducir o eliminar tus gastos hormiga?

Además de los gastos mínimos y necesarios para vivir, hay otros tipos de gastos.

En este caso, pon el foco en tus gastos hormiga, que son gastos que no te aportan nada.

Una vez sepas cuáles son tus gastos hormiga y su cantidad decide de qué forma los vas a reducir, o eliminar.

Yo te diría que los elimines de raíz, aunque quizás en algunos casos necesites que se aun proceso progresivo.

Que nada te frene aquí; usa tu imaginación.

¿Cuánto dinero tienes disponible para hacer inversiones?

Quizás no te hayas planteado eso nunca, pero deberías destinar un porcentaje de tus ingresos para invertir.

Si no lo tienes, cuánto del dinero que tienes estás dispuesto a invertir.

Por otro lado, te recomiendo que destines el 10% de tus ingresos para este cometido a partir de ahora.

¿Cuál es tu nivel de endeudamiento?

Quizás estés en una situación de bancarrota técnica y no lo sepas.

Tu nivel de endeudamiento es el porcentaje de tus deudas sobre tus activos.

Por ejemplo, si tu vivienda tiene un valor de mercado actual de 100.000€, pero tu hipoteca es de 80.000€, tu endeudamiento es del 80%.

Para saber tu nivel de endeudamiento tienes que calcular el valor total de tus activos y pasivos.

¿Cuál es tu patrimonio neto?

Es sencillo este paso si ya conoces el valor de tus activos y pasivos.

Tan solo tienes que hacer la resta y lo obtendrás: Ingresos – Pasivos.

¿Estás satisfecho de tu situación financiera actual?

Puede que estés feliz, aunque puedas mejorar.

En el caso de que no estés contento con tu situación financiera personal es un motivo para ponerse a trabajar para cambiar este sentimiento.

¿Qué te gustaría cambiar?

Si no estás satisfecho, ¿qué te gustaría cambiar?

Quizás quieras conseguir mayor seguridad financiera, quieras reducir deudas, cambiar de empleo, invertir, …

Define qué quieres cambiar, por qué y para qué.

¿Me estoy acercando hacia los objetivos establecidos?

Puede que tengas objetivos, si no es así, los tendrás a partir de ahora.

Es momento de pararse a pensar si estás logrando lo que querías, si te acercas a tus metas.

Siempre viene bien parar, reflexionar y seguir adelante.

El análisis de tu situación financiera personal es continuo.

En caso que no, ¿qué tengo que cambiar?

¿Qué te aleja de tus objetivos?

Evalúa cada paso que has dado si te acerca o te aleja.

Permítete ser flexible y ajustar tu rumbo.

¿Cuál ha sido tu evolución financiera durante los últimos 5 años?

Lo que haya pasado estos últimos años puede determinar lo que va a pasar a partir de ahora si no haces nada.

Si sigues igual, conseguirás lo mismo.

No pretendas conseguir otros resultados si no cambias tus acciones.

¿Te gustaría mantener esta evolución en los 5 años siguientes?

Por eso es el momento de construir.

El momento de cambiar tu situación financiera personal.

Decide si te gustaría seguir así o quieres provocar un cambio de inflexión.

Es tu decisión.

Te invito a que realices una planificación financiera eficaz.

Para cambiar tu decisión, necesitas ponerte en el camino y construir tu futuro.

Camina

Ha llegado el momento de establecer un plan de acción que te lleve a conseguir lo que has pedido.

Te dejo cuatro pasos para que sepas cómo conseguirlo.

Paso 1: Define tu situación financiera personal ideal

Con todos los datos que has recogido ya, puedes definir tu situación actual al dedillo.

Pero aquí también entre un componente emocional.

Define tu situación financiera ideal y también diciendo cómo te vas a sentir cuando lo consigas.

Puedes responder las anteriores preguntas, pero respondiendo lo que te gustaría responder, no lo que has escrito ya.

Paso 2: Establece estrategias

Ya sabes qué quieres conseguir, ahora te falta el cómo.

Eso te lo dan las estrategias.

Puedes hacerlo de manera retrospectiva

Es decir, define tu objetivo final y ve preguntándote qué necesitas para conseguir eso.

Sigue así, con esa pregunta, hasta llegar a algo que puedas hacer hoy mismo.

Paso 3: Presupuesta

El secreto está en los presupuestos.

Destina de manera inteligente tus ingresos para no tirar la energía por el retrete.

El dinero es energía, así que repártelo de manera óptima.

Paso 4: Ejecuta y monitoriza

Ahora te queda pasar a la acción.

Cada acción tiene un resultado, así que evalúa tus acciones de manera continua para no desviarte en exceso de tu objetivo final.

No es un camino recto, sino más bien tienes que ir haciendo correcciones continuamente.

Hasta aquí

Espero que hayas entendido la importancia en tu vida de analizar tu situación financiera personal.

Puede ser un hecho determinante en la mejora sustancial de tu estilo de vida.

Todo comienza por el punto de partida que tienes que determinar tú.

Conviértete en tu propio asesor financiero.

Me gustaría que respondieses en los comentarios qué te ha parecido y si estás contento con tu situación financiera personal actual.

P.D.: ¿Quieres saber cómo he montado esta web? Si es así entra aquí donde muestro mi caja de herramientas web.

2 comentarios en “25. 5 cosas que debes saber para analizar tu situación financiera personal”

Deja un comentario

Le informamos que los datos que nos remita a través de este formulario electrónico quedarán incorporados en los sistemas de información de Adri Nerja. Dicha comunicación se utilizará exclusivamente para atender su petición. Mediante la indicación de sus datos, y de conformidad con lo establecido en el artículo 6 de la L.O.P.D., Ud. otorga su consentimiento inequívoco a Adri Nerja para que proceda, en cumplimiento de los fines mencionados en el apartado anterior, al tratamiento de los datos personales facilitados. No obstante, en cualquier momento usted podrá ejercitar los derechos de acceso, rectificación, oposición y, en su caso, cancelación, a través del correo electrónico: [email protected]

Este blog utiliza cookies para mejorar la experiencia de navegación. Más información. ACEPTAR

Aviso de cookies